¿Antibióticos para la garganta, tos y goteo nasal? ¡NO!

Usualmente, cuando sufrimos de dolor de garganta, tos o goteo nasal, pensamos que el médico le recetará antibióticos. Pero la mayoría de las veces, los niños no necesitan antibióticos para tratar una enfermedad respiratoria. De hecho, los antibióticos pueden resultar más perjudiciales que beneficiosos. Estos son los motivos:

Es importante recordar que los antibióticos combaten las bacterias, no los virus

Si sufres de una infección bacteriana, los antibióticos pueden ser útiles. Pero si su hijo tiene un virus, los antibióticos no lo ayudarán a sentirse mejor ni evitarán que otros se enfermen.

  • La mayoría de los resfriados y las gripes son virus.
  • Los resfriados de pecho, como la bronquitis, generalmente son provocados por virus. La bronquitis es una tos con mucha flema o moco espeso y pegajoso. El humo del cigarrillo y las partículas en el aire también pueden causar bronquitis. Pero, por lo general, las bacterias no son la causa.

La mayoría de las infecciones sinusales (sinusitis) también son provocadas por virus. Los síntomas son mucha mucosidad en la nariz y goteo pos nasal. La presencia de moco de color no significa necesariamente que su hijo tenga una infección bacteriana.

Los antibióticos no sirven para tratar virus y algunas infecciones

Algunos casos de la influenza (gripe) los causan los virus y las bacterias. Para estos casos, los antibióticos pueden ser necesarios. La bacteria puede ocasionar algunas veces infecciones sinusales, sin embargo, la infección puede desaparecer por sí sola en una semana o más. Muchas de las infecciones comunes del oído también desaparecen por sí solas sin necesidad de antibióticos.

Algunos dolores de garganta, como los causados por la faringitis, son infecciones bacterianas. Los síntomas incluyen fiebre, enrojecimiento y dificultad para tragar.

Los antibióticos tienen riesgos

Los efectos secundarios de los antibióticos son una causa común para que los niños tengan que ir a una sala de emergencia. Los medicamentos pueden ocasionar diarrea o vómito, y cerca de 5 de cada 100 niños son alérgicos a los antibióticos. Algunas reacciones alérgicas pueden ser graves y pueden poner en peligro la vida. El uso inadecuado o el sobre uso de los antibióticos conlleva a que las bacterias cambien, y en ese caso los medicamentos no hacen efecto para deshacerse de las infecciones. A esto se le conoce como «resistencia a los antibióticos». Cuando la bacteria es resistente a los medicamentos que se usan para tratarla, es más fácil para la infección propagarse de persona a persona. Las infecciones que son resistentes a los antibióticos son más costosas para tratar y más difíciles de curar.

Los antibióticos son un desperdicio de dinero si se utilizan de manera incorrecta

La mayoría de los antibióticos no cuestan mucho dinero. Pero el dinero gastado en medicamentos que no se necesitan es dinero desperdiciado, especialmente si su niño tiene una reacción adversa al medicamento. En casos graves, el tratamiento de infecciones que son resistentes a los antibióticos pueden costar miles de dólares.