¿Catarros en invierno?

Algo que posiblemente te sorprenda es que, por el simple hecho de que bajen las
temperaturas, no existe una relación directa con los resfriados o constipados del
invierno, pues sin virus presentes en nuestro cuerpo no hay resfriado. Por poner un
ejemplo rápido: si estás en la calle desnuda o con poca ropa y no posees en tu organismo
ningún agente infeccioso (un virus), no cogerás un resfriado -como mucho, una
importante hipotermia.


Nos pasamos toda la estación en espacios cerrados, con la calefacción puesta, el aire
cargado y sin ventilar, lo que genera un ambiente propicio para la propagación y el
contagio de los virus. ¿Y qué pasa si, además, eres delgado? Pues que experimentarás
más frío que una persona con mayor grasa corporal, la cual actúa como capa calorífica
que aísla y protege de la pérdida de calor.