¿Tu pareja se ha resfriado?

No hace falta que a tu pareja la ponga en cuarentena por que esta resfriad@, algunos
pequeños consejos de higiene, comer alimentos nos mantendrá a salvo si alguno de los
dos llegue a tener el virus.
En este artículo queremos comentarte que es posible cuidar de un ser querido sin
sacrificar tu propia salud, cuidando de tu sistema inmunológico, haciendo ejercicios,
durmiendo adecuadamente y manteniendo una alimentación saludable.
Según estudios de Archives of Internal Medicine las personas que duermen menos de 7
horas son las más propensas a contraer un resfriado, además de que por que también se
ha demostrado que el consumo regular de dichos compuestos reduce la duración de los
síntomas al aumentar la inmunoglobulina que cubre los pulmones, la garganta y el
intestino
Los expertos en salud insisten: las personas sanas tienen más probabilidades de
recuperarse fácilmente de una infección del virus de la gripe.
Ahora la pregunta que nos hacemos siempre ¿Puedo besarla o besarlo?
No solo debes besarl@ debes mimarl@, ya que está demostrado por una investigación
publicada en la revista Psychological Science que las personas que son mimadas o
disfrutan de un buen abrazo regularmente son menos propensas de contraer un resfriado
Hay mucha gente que sigue creyendo que el resfriado se contagia a través del intercambio
de saliva, la realidad es que el rinovirus se propaga a través de la tos y las secreciones
respiratorias, y contando con tu pareja ayudas a proteger el sistema inmunológico asegura
Sheldon Cohen autor principal de este estudio.

Un de las precauciones más importantes es lavarnos las manos constantemente, ya que al
a ver tocado pañuelos es normal que el virus se pegue entre los dedos o por el hecho de
estornudar y cubrirnos con las manos.
La cocina en cuarentena: aunque tu pareja sea el mejor en la cocina es mejor mantenerle
a fuera.
Ventilar y lavar la ropa: Una de las razones por las que la temporada de resfriados se da
en invierno no es precisamente el frío, aunque sea el desencadenante de que estemos
más cerca del virus: ‘con la que está cayendo’ nos refugiamos en casa y ésta acaba
impregnada de gérmenes que se han quedado atrapados en sábanas, cortinas, cojines y
en todas esas capas de ropa de abrigo con la que te vistes cada día.