¿Vacaciones? Disfrútalas junto a tus niños, pero no olvides su salud

Corrientes de aire y cambios bruscos de temperatura.

El verano es una época muy calurosa, con lo que conlleva la utilización de ventiladores y aire acondicionado, que en ocasiones genera corrientes de aire frío que inciden sobre el rostro y oídos provocando molestias, incluso resfriados.

Los cambios bruscos de temperatura también perjudican el sistema inmunológico, haciéndolos vulnerables a bacterias y virus. Es por ello que se recomienda evitar permanecer mucho tiempo en sitios con fuerte aire acondicionado, o evitar mantener al pequeño mucho tiempo con el traje de baño después de una larga jornada en el agua.